sábado, 23 de marzo de 2013

Humanidad

Sueña con las madrugadas a medio hacer y las mañanas a medio escribir.
Piensa en mi piel y en nuestras bocas.
Imagina la vida en mi habitación y llora el paso del tiempo.
Pero no pares de vivir.
Vivir, no respirar.
Reír, no sonreír.
Amar, no querer.
Abrazar, no besar.
Ser humano, no animal.
Hacerlo, no intentarlo.
Aunque el tiempo se escape y las ganas se  marchiten.
Pienso en ti, no te recuerdo.
Pero, un amor tan viejo como este ya no vive, ni ríe, ni ama, ni abraza, ni es humano.


No hay comentarios:

Publicar un comentario